Reputación online para empresarios

La tecnología, además de ser uno de los principales y más importantes inventos en el mundo, es algo que nos lleva día a día a reinventarnos. Todas las personas, marcas, empresas, y entidades hemos pasado a llevar una doble vida: la física y la virtual. Ambas vidas se desarrollan junto a nosotros; los pasos que damos, cosas que hacemos o que dejamos de hacer es lo que define el estilo de vida que llevamos.

Al principio era más fácil manejar lo que se pensaba o hablaba de nosotros, o de nuestra labor en el mundo, pues solo lo que decidíamos mostrar, o de lo que decidíamos hablar con nuestro entorno era lo que nos terminaba definiendo. Pero, hoy en día, la doble vida que llevamos nos vuelve seres más abstractos, interesantes y complejos, y a la vez, es donde comienza a crecer y verse más amenazada que nunca nuestra reputación. Antes, la reputación de cada ser, se basaba en lo que cada quien quisiese que fuera, era moldeable por cada poseedor y lo más importante era de fácil modificación. Pero ahora, la reputación, se ha vuelto una mezcla entre lo que hacemos, lo que dicen que hacemos y lo que queremos mostrar que hacemos, aplica igualmente para quienes somos, lo que decimos y cada parte de nuestra vida que pueda ser conjugada. Ha crecido tanto el campo de error, gracias a nuestra vida online, que es casi una tragedia para cualquier entidad obtener una mala opinión y que pueda ser vista por el mundo entero. Esto influye en la reputación online para empresarios que es cada vez más importante.

La clave para controlar nuestra reputación, es asumir nuestra era. Si asumimos de una vez por todas, el avance de nuestro mundo y la integración del internet a nuestras vidas, será más fácil que esta doble vida no se vuelva una tragedia en caso de cometer algún error. Cuando asumimos la importancia de ser consientes tanto en cada paso como en cada clic que damos, será más fácil crear una reputación positiva.

Nuestra vida online no debe ser ni apartada ni ignorada, porque aun aquellas personas que crean verse alejadas de todo este asunto, tienen una vida virtual. Y ojo con este tema, porque lo más impactante, de la vida virtual, es que todo el mundo tiene una y no precisamente por habérsela creado, sino porque en el perfil de sus amistades, en las fotos que otras personas publican, en los eventos a los que asisten y en lo que otras personas deciden publicar y opinar acerca de ellos es que se encuentra la base de su reputación. Asumir la existencia de esto es el primer paso para tomar las riendas de la vida que a partir de ahora, siglo XXI, ira creciendo, cambiando e innovando, pero que jamás va a desaparecer.